Antes de enviar una solicitud, así es como funciona el financiamiento solidario en Interloan, y por qué existimos.
En muchos países, el acceso a un financiamiento justo y transparente sigue siendo difícil para las personas, las familias y las pequeñas empresas que no cumplen los criterios de los bancos tradicionales.
A esto se suma un desafío cada vez más urgente: los fenómenos climáticos extremos —inundaciones, sequías, tormentas— debilitan cada año a más hogares y pequeñas actividades. ¿Quién puede recibir ayuda, en qué condiciones y con qué acompañamiento? Esa es la pregunta que Interloan intenta responder, caso por caso.
Interloan aplica una política de atención especial a las personas y pequeñas estructuras afectadas por inclemencias o catástrofes climáticas, priorizando el examen de los casos vinculados a este tipo de situación.
Interloan combina dos exigencias: seguir siendo accesible para las personas que no tienen acceso a los circuitos bancarios tradicionales, y mantener el rigor en el examen de cada solicitud.
Condiciones, montos y plazos comunicados con claridad antes de cualquier decisión — sin comisiones ocultas.
Los datos de cada expediente permanecen protegidos y nunca se comparten sin consentimiento.
Ninguna decisión automatizada: cada expediente es evaluado por una persona, en su contexto real.
Préstamos con condiciones claras, pensados para financiar un proyecto, un imprevisto o una actividad generadora de ingresos — sin jerga ni comisiones ocultas. Monto, tasa y calendario se explican antes de firmar.
Un apoyo directo, sin reembolso, para situaciones en las que un crédito no sería la respuesta adecuada: urgencia médica, siniestro, situación de gran precariedad. Evaluado caso por caso por el equipo.
Vehículos y bienes en desuso encuentran una segunda vida: redistribuidos a quienes realmente pueden aprovecharlos, con verificación y entrega formalizada.
Un préstamo con condiciones accesibles, pensado para financiar un proyecto o una actividad generadora de ingresos, no para generar beneficios por intereses.
Un bien que su propietario ya no utiliza se verifica y luego se entrega a alguien que realmente puede usarlo, con un acuse de recibo formal.
Un algoritmo no conoce el contexto real de una persona. En Interloan, cada expediente es leído por un ser humano antes de tomar cualquier decisión.
Tras una inclemencia, la urgencia no es solo financiera: también es humana. Un acompañamiento rápido, sin trámites complejos, permite recuperarse más rápido.

